
Hace poco se cumplió el primer aniversario de la muerte de una figura muy importante en la vida de muchísima gente. Nuestro capitán, el hombre que nos acompañaba por las noches o durante el trabajo en diferido. Juan Antonio Cebrián, el gran maestro de la comunicación, del periodismo de investigación y del misterio, y ese gran contador de la historia, que supo hacernos ver el pasado de una forma apasionante y nunca antes experimentada. Un hombre que hizo que los que le escuchaban, amasen la historia como nunca lo habíamos hecho.
Nos quedan sus pasajes de la historia, sus versus, su alerta ovni, sus tertulias, sus libros y esa infinidad de momentos arropados por su cálida voz que brillará por siempre en el firmamento y que las ondas dejarán para siempre flotando en el aire.
Descansa en paz, amigo. Allá donde estés alumbrarás con tu luz la oscuridad que encuentres.
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