Esta semana no he estado muy activo por aquí porque, como muchos de vosotros sabréis, Virginia se ha roto el fémur. Un desgraciado accidente que nos asustó mucho a los dos y que se ha saldado con una operación, un clavo, dos tornillos, fiebre y mucha paciencia de hospital. Nos estamos relevando sus padres y yo para estar en el hospital con ella, y, afortunadamente, las muestras de cariño y apoyo han sido enormes.
Gracias a todos por vuestro aliento.