
Esta semana santa he aprovechado para visitar la siempre estimulante provincia de Cáceres. Fuimos a comer a un pueblo y a un restaurante al que ya habíamos ido. El pueblo se llama Berzocana, y el restaurante se llama Hotel Real Villa de Berzocana. El pueblo tiene poco más de 500 habitantes, es precioso, pero sobre todo, está rodeado de montañas. Es una vista preciosa mirarlas desde la entrada del restaurante, además, el otro día tenían las cimas cubiertas de niebla, lo que las hacía aún más bonitas. El restaurante es muy acogedor y hacen unas carnes de no te menees. Virginia pidió un solomillo de cerdo relleno de jamón ibérico con salsa de queso y nueces que quitaba el sentido, y yo pedí unos bastoncitos de cebón con fusión de miel, tomillo y queso de cabra que no desmerecía nada, y todo ello a muy buen precio, y no pedimos postre porque no nos entraba. Para empezar pedimos una parrillada de verduras, que estaba exquisita. Por supuesto, os lo recomiendo a todos. Unas vistas impresionantes también desde el coche en el viaje de ida y vuelta.
1 comentario:
Q bien me lo he pasado esta SS y que duro se me está haciendo la vuelta. Será por eso q no dejo de mirar vuelos q me lleven a cualquier sitio.
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