
Bueno, regreso a mi diario después de las ¿vacaciones? de navidad. Unas vacaciones inexistentes y llenas de sustos y preocupaciones. Virginia se puso tan enferma que tuvimos que llevarla dos veces a urgencias para dejarla finalmente ingresada. Nos dio un susto muy grande, creíamos que iba a ser algo realmente grave. Ni un día he salido,noches despertándome para ponerle paños de agua fría, ayudándola a toser, dándole medicinas... Estas han sido las peores navidades de todas, agotadoras, preocupantes, noches de hospital y cero ocio. Afortunadamente, ya han pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario