
Ayer 19 de enero, se cumplieron doscientos años del nacimiento de uno de los más grandes escritores de la historia del mundo: Edgar Allan Poe.
No puedo explicar lo que su obra ha significado para mí, lo que sus narraciones extraordinarias pueden llegar a a causar cuando se leen. La angustia del señor Valdemar, la perfección narrativa en 3 páginas de "el retrato ovalado" o la enorme tensión del protagonista de "El corazón delator" son sólo algunas de las inconmensurables maravillas que este iluminado escritor ha brindado como herencia a la humanidad.
Él vivirá para siempre entre nosotros en sus libros.
Su vida, aunque trágica, fue bella al mismo tiempo, algo que sólo él pudo conseguir.
Descansa en paz, maestro. Tus acólitos te seguiremos admirando.
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