domingo, 1 de marzo de 2009

LA IMPORTANCIA DE LA ESPALDA


Ya son varias las ocasiones en que la espalda me ha avisado: "como no me cuides no llegas a los 40 de pie". El viernes volvió a hacerlo, agachándome para abrir el horno un latigazo recorrió mis lumbares. Desde entonces, llevo dos días hecho polvo y casi sin poder dobla la espalda. Cuidar de Virginia se me ha hecho cuesta arriba, aunque hago lo que puedo. Menos mal que mi fiel amigo y compañero Marco me enseñó unos estiramientos mágicos que pongo en práctica y me alivian bastante y me están ayudando a recuperarme.
Os mantendré informados de cuándo podré volver a adoptar una posición digna.

No hay comentarios: